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| Villancico etílico. Fuente. |
Un año más llegó la Navidad, y con ella los villancicos, amados por unos y odiados por otros (y si no que se lo pregunten a los empleados de los centros comerciales que tienen que escucharlos a diario durante su jornada laboral, en estas fechas navideñas).
Uno de los más populares en España y Latinoamérica es el de "Pero mira como beben los peces en el río" que podéis escuchar en el siguiente vídeo.
El estribillo, como todos, es pegadizo, fácil de aprender y de cantar. ¡A los niños les encanta!. Su transcripción es la siguiente:
Pero mira cómo beben los peces en el río
Pero mira cómo beben por ver al Dios nacido
Beben y beben y vuelven a beber
Los peces en el río por ver a Dios nacer.
Pero mira cómo beben por ver al Dios nacido
Beben y beben y vuelven a beber
Los peces en el río por ver a Dios nacer.
"Beben los peces en el río", esta afirmación es la que nos ha traído hasta aquí, por FALSA. Si amigos, no todo lo bonito es necesariamente verdadero.
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| Respiración branquial. Fuente. |
Dado que los peces viven en el agua y vemos cómo abren y cierran la boca continuamente, es lógico pensar que lo que están haciendo es beber, como nos dice el villancico, pero nada más lejos de la realidad. Lo que realmente están haciendo es respirar, y es que, si bebieran de verdad, correrían el riesgo de morir tras explotar sus células como lo haría un globo si lo llenásemos de agua.
Todos sabemos que el agua de río es lo que llamamos agua dulce, por su bajo contenido en sales. Es por este motivo por el que los peces no pueden beberla, a pesar de nadar en ella. La explicación es muy sencilla. Se debe a un fenómeno denominado ÓSMOSIS, muy conocido por mis alumnos de 2º de bachillerato, especialmente, a los que dedico este post.
La ósmosis se define como una difusión
pasiva, caracterizada por el paso del agua (disolvente), a través de una
membrana semipermeable desde la
solución más diluida a la más concentrada, con el fin de igualarlas.
Aplicada al caso de los peces quiere decir que, dado que el interior de su cuerpo tiene más concentración salina que el agua circundante, esta última tiende a entrar en él sin necesidad de ser bebida, atravesando las membranas de sus células. En resumen, que los peces de agua dulce no beben porque el agua entra en ellos de manera natural, para compensar esa diferencia de concentración salina.
¿Cómo regulan los peces la cantidad de agua y sales?
Dado que la superficie del cuerpo de un pez es impermeable, gracias a las escamas y a una secreción mucosa, el agua penetra, inevitablemente, al comer, y por ósmosis a través de las branquias. Esto puede constituir un problema así que, para contrarestar este exceso de agua los riñones la expulsan produciendo una orina muy diluida, mientras que las branquias absorben sales (Na+ y Cl-) desde el agua hasta la sangre. Gracias a ellas y a las que hay presentes en los alimentos, el pez es capaz de reemplazar las sales perdidas.
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| Regulación hidrosalina en peces teleósteos de agua dulce. Fuente. |
Llegados a este punto, podemos decir, claramente, que los peces no beben en el río y que, por lo tanto, el villancico se equivoca.
Pero ¿qué pasa con los peces marinos?
Como muchos estaréis pensando ya, en los peces de mar ocurre justamente lo contrario que en los peces de río. Esto es, ahora la concentración salina es mayor en el agua, por lo que el agua no tiende a entrar en el interior del pez, sino justamente lo contrario, tiende a salir, lo que podría llevar a que el pez muriese deshidratado, cosa tremendamente paradójica para un animal que vive en el agua.
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| Regulación hidrosalina en peces teleósteos de agua salada. Fuente. |
Solución, beber agua rica en sales y eliminar las sobrantes a través de la orina, muy concentrada y con muy poca cantidad de agua en este caso.
P.D: Otro caso aparte son los peces que pasan una parte de su vida en los ríos y otra en el mar, como los salmones, debiendo adoptar ambas estrategias.






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